Nancy Santi

Nancy Santi

Mujer Defensora.

Del pueblo kichwa ancestral Kawsak Sacha.

El mes de Octubre estuve como Kuraka, representante de mi pueblo kichwa ancestral Kawsak Sacha, mi territorio es bien en la selva, casi en frontera con Perú.

Nos tocó dejar a nuestros hijos y como representantes del pueblo no queríamos que se violenten nuestros derechos como humanos.

Durante las movilizaciones me tocó estar con nuestras compañeras amazónicas enfrentando, estando en todo, porque los pueblos indígenas y toda la gente que no estábamos de acuerdo con el decreto de Lenín, nos tocó dejar a nuestros hijos y como representantes del pueblo no queríamos que se violenten nuestros derechos como humanos, y de ahí todo lo que pasó.

Yo como presidenta estuve al frente defendiendo por todo mi pueblo y nos compartimos con las mujeres y nacionalidades, defendiendo en las protestas. Enfrentamos con lanzas, tomamos la gobernación de Pastaza todos los pueblos amazónicos estuvimos ahí diciendo: no queremos el decreto y fuimos maltratados en la ciudad; los señores policías y militares nos atacaban, nos lanzaban el gas lacrimógeno.

Nos organizamos como mujeres amazónicas con la compañera Zoila Castillo porque vimos que en Quito estaban pasando demasiadas cosas, entonces decidimos ir para fortalecer a nuestros hermanos y viajamos hacia Quito cuando estaba ya finalizando el paro; entonces justo llegamos dos días antes de que se termine el paro y ahí nos encontramos con todos nuestros compañeros que estaban ahí y después volvimos.

Nosotros fuimos con lanzas preparados para defendernos y pelear para que se baje el decreto (…) En ese momento no sentí el miedo, nada. Sentía el coraje de enfrentarme con el estado con los policías y con los militares.

Nos organizamos para ir solo 25 mujeres y algunos compañeros shuaras. Hasta Quito llegamos decididos a enfrentar y luchar. Me dan pena los recuerdos de los compañeros que fueron maltratados, algunos perdieron su vida. Yo recuerdo que sufrimos en el bus, nosotros fuimos con lanzas preparados para defendernos y pelear para que se baje el decreto, y los compañeros que venían de otro pueblo venían descosidos. En ese momento no sentí el miedo, nada. Sentía el coraje de enfrentarme con el estado con los policías y con los militares.

Hay que dialogar para que no pasen cosas que no es necesario que pasen, por eso en Pastaza los militares no se enfrentaron con nosotros.

Lo que también viví es que aquí en Pastaza nos tocó enfrentar entre 5 dirigentes a todos los militares, porque teníamos cerrada la vía en el redondel de puyo, hablamos y lo bueno es que aquí ellos comprendieron. Los militares nos dijeron que teníamos razón y se regresaron porque nosotros estábamos peleando por nuestros propios derechos, les decíamos que son jóvenes de las mismas nacionalidades, y ahí ellos comprendieron que es así, y hasta ahora digo que a veces hay que dialogar para que no pasen cosas que no es necesario que pasen, por eso en Pastaza los militares no se enfrentaron con nosotros. Si con los policías, con ellos si nos enfrentamos, parecía que no entendían lo que les queríamos decir.

La unidad de los pueblos, de la gente tiene fuerza, logramos lo que comenzamos a pedir, entonces eso es lo que no debe faltar aquí, aunque pasaron miles de cosas que no puedo decir, logramos que el gobierno borre el decreto que nos afectaba a toditos.

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