Autora: Gloria Leiton – Colectivo teatral Artos
Con profundo repudio e indignación, salpicado de grises aflicciones por la vergüenza ajena, de ver como día a día van en aumento las acciones violentas, infames, injustas y desleales en contra de ciudadanas y ciudadanos, ecuatorianas y ecuatorianos que luchan, por el derecho de un suelo para vivir, en paz y con salud.
Porque así lo han hecho desde que sus padres y abuelos, “tienen uso de razón”. Pero donde la aflicción y el dolor han pegado fuerte, no solo por los golpes de sus toletes, sino porque aún no logramos entender como en este País del Mundo al Revés, ciertos seres infelices, que ostentan cargos de poder jurídico y militar, que mandan a usar progresivamente la fuerza bruta y a disparar, provocando así, graves afectaciones perpetradas de manos de aquellos, que, en campaña, con descaro, prometieron y no cumplieron, estar del lado del pueblo. Y que ahora ordenan a militares y policías, que suponen resguardan la seguridad ciudadana, y que muchas veces también son hijos de esa misma tierra, que se vendieron por un sueldo, abandonando el territorio en manos de quienes solo piensan en explotarlo. Actuando y acatando ciegamente órdenes que nacen desde las esferas gubernamentales, que a su vez obedecen a mafias superiores alineadas a las empresas extractivas mineras y al FMI.
Basándose y amparándose en la estrategia, cada vez más recurrente de Daniel Noboa, quién ordena estado de excepción, que cada vez se extienden más, principalmente en territorios donde “coincidencialmente” operan estas empresas extractivas, donde su familia es también inversionista.
Ante este claro abuso de poder, de tráfico de influencias, de este sistema corrupto, Organismos internacionales ya han advertido sobre el incremento del uso de la fuerza que va en contra los Derechos Humanos de las y los Defensores de la Naturaleza, que actúan en pleno ejercicio de sus derechos.
Saramanta Warmikuna, las ¨Mujeres hijas del Maiz¨ llamamos:
Hija Mia
Mujer muy amada
Mujer guerrera
Has caminado tiempos
Entre la Tierra y la muerte
Has Librado batallas
Has escuchado
Has visto y aprendido de los seres que habitan el agua, los bosques, los vientos, y los suelos.
Te has sentado en el trono donde se sientan las valientes que con su fuerza defienden la sagrada Herencia de Vida.
Porque entiendes que las guerreras son Guardianas del Territorio.
Guerreras que honran su cultura
Guerreras que honran su historia
Guerreras sagradas que con Determinación y Energía avivan la llama del Fuego que despierta a quienes duermen el letargo del engaño.
Recobren el aliento
Sostengan los amados e importantes cuidados.
Para continuar con la gran obra que desde los antepasados hasta hoy han cumplido al cuidar de la joya preciosa que se conoce como Las Naves.
Donde no nos importa el mal llamado progreso,
Si tengo que destruir la montaña
Porque aquí tienen el cielo y el paraíso en tierra,
que se juntan cada mañana.
Aquí donde alzamos el vuelo,
Dando testimonio de un pueblo con valor
Que Enfrenta la Muerte
Con las agallas para cruzar el límite.
Y no regresar hasta sacar a los invasores
Y contar con nuevos latidos de seres sensibles.
Que el Corazón
Medie entre
La Cabeza y las Manos
Para que todos los caminos nos lleven hasta la conciencia despierta y activa.
Seamos coherentes con nuestras Almas que Sueñan
Con Un Río de Aguas Limpias
Con un Bosque donde me pierda en alegría

