Yuturi Warmi: Testimonios de las defensoras de la selva

Yuturi Warmi: Testimonios de las defensoras de la selva

#SaramantasEnAcción – Serie: Mujeres Defensoras frente a minería y petróleo

Autoras: Cecilia Borja
Cooordinación de investigación: Ivonne Ramos AE / Saramanta Warmikuna
Fotografías: Ivan Castaneira / AgenciaTegantai

La minería en los cantones Tena y Carlos Julio Arosemena Tola, pertenecientes a la provincia de Napo tiene una larga historia, debido a la presencia de oro aluvial, principalmente en los lechos de los ríos Napo, Jatunyacu, Anzu, Cosanga Hila, Huambuno y Tuyano, entre otros. Por tal motivo, la contaminación ambiental en esta provincia es evidente, así lo revela un Informe de la Universidad Amazónica IKIAM, que tendría el 500% más de la contaminación permitida según los parámetros ambientales. Es decir que existe pérdida de ecosistemas acuáticos, de la biodiversidad, y una contaminación generalizada; el 73% de cuerpos de agua subsistentes está contaminado; y, los desechos mineros han sido arrojados a las fuentes de agua sin control alguno.

Según el Catastro Minero (2021), estos cantones cuentan con un total de 138 concesiones de minería metálica. Las principales empresas que operan en los dos cantones son las siguientes: Terraearth Resources, Blackpearl mining S.A., Compañía Eccolmetals S.A., Transcomi Construcciones CIA LDTA., Xue Xiuxia, Riverhills Resources Corporation S.A., y Latin Gold Minerals Latingold S.A., juntas suman más de 17 mil hectáreas concesionadas.

Por mostrar un ejemplo, según un estudio de Saramanta Warmikuna, hace 30 años que la minería afecta directamente a las comunidades Kichwa Shiguacocha, Santa Mónica, Chucapi, Tzawata, Limonchita, Misi Urku, del cantón Carlos Julio Arosemena Tola. Esta es la causa de la contaminación de suelos, bosques y ríos, por ende, las actividades agrícolas, de subsistencia alimentaria, así como la pesca y el turismo, han disminuido. “Los productos de las chacras como plátano, yuca, cacao, frutas ya no son de calidad; y, la pesca de carachama, sardina, ñoños prácticamente ha desaparecido”. De igual forma, el estudio muestra que “A este deterioro ambiental se suma la inexistencia de servicios de salud y centros educativos para jóvenes y niños; además, existe un aumento del alcoholismo y de la drogadicción, mientras que las adolescentes y mujeres son manipuladas por redes de prostitución”. El 34% de este cantón se encuentra bajo conservación, entre el Sistema Nacional de Áreas Protegidas – SNAP y el patrimonio forestal del Estado ecuatoriano.

El Plan de Ordenamiento Territorial – PDOT (2019), indica que Tena cuenta con más de 250 especies de árboles por hectárea. En los 7 ecosistemas del cantón se hallan más de 650 especies de aves, 80 especies de mamíferos y 22 de peces. El 48,7% del territorio se encuentra en un régimen de conservación.

En la provincia de Napo, la contaminación y destrucción de la naturaleza ha convocado a las comunidades, colectivos y personas defensoras de los derechos humanos y de la naturaleza, quienes vienen resistiendo hace muchos años, y últimamente realizaron una marcha en la ciudad del Tena. El jueves 10 de febrero de 2022, caminaron hasta la Gobernación, en donde se realizó una rueda de prensa para denunciar la situación de la minería legal e ilegal en esa provincia.

Rocío Cerda, presidenta de la Federación de Organizaciones Indígenas de Napo – FOIN pidió la “Extinción de los títulos mineros que el Estado ha otorgado vulnerando los derechos de la naturaleza, pedimos el derecho a la consulta, y que retiren inmediatamente las maquinarias de minería en los ríos”.

Las y los defensores de la naturaleza exigen protección a los suelos agrícolas y de las cuencas hídricas, que están siendo destruidas y contaminadas por las actividades mineras, como es el caso de la comunidad Yutzupino, en donde según testimonios existe violencia intrafamiliar, muertes sin esclarecer, alcoholismo, explotación sexual a niñas, entre otras violencias. El 13 de febrero, se realizó un operativo militar y policial en las zonas de extracción minera. Se incautó maquinaria pesada, oro e implementos artesanales para hacer minería. El colectivo Napo Ama la Vida denunció en redes sociales que los empresarios mineros sabían con anticipación del operativo y escondieron la maquinaria.

Fotografía: Ivan Castaneira / Agencia Tegantai

Testimonios de las defensoras de la selva

Los orígenes:

Elsa Cerda, presidenta de la Asociación Yuturi Warmi

Ellos habitaban en otros lugares. Vinieron a buscar porque por aquí era más selva. Entonces había más animales. Ellos vinieron hace muchos años, les hablo de mis tátara abuelos.

Yo soy una hija de un padre que donó este territorio para hacer la casa comunal, escuela, para hacer la cancha de fútbol, y todo eso. Entonces ahí es que vivimos. Siquiera son unos 200 años de vida de la comunidad kichwa Serena.

Nuestra comunidad es pura selva. Tenemos los ríos. Tenemos la montaña. El río pasa al filo de la montaña. Es una pena ver que antes este río era tremendo, ahora hay menos agua. Atrás de esa piedra se hacía una cocha grande y decían que ahí se veían las sirenas, así contaban nuestros abuelos. Por eso a esta comunidad le han puesto el nombre Serena.

La riqueza de esta comunidad son las montañas que vemos ahí. De ellas descendemos nosotros. Cuando hacemos algo, pedimos permiso a nuestras montañas.

En esta comunidad habitamos 60 familias. Aquí los abuelitos se levantan a las 2 de la mañana a cocinar guayusa. Los hombres toman la guayusa, toman la chicha y a las 4 o 5 de la mañana se van a la cacería. Hasta que vuelvan los hombres, las mujeres vamos a la chacra. Cuando necesitamos dinero para comprar alguna cosa, vamos a la playa a lavar oro en batea, de manera artesanal, y un poquito, lo justo para vivir. No estamos dañando nuestra Madre Naturaleza. Los esposos van a la cacería, traen para la comidita, y con la yuca, el verde nos alimentamos. Tenemos medicina, no necesitamos salir a la ciudad a comprar en las farmacias.

Fotografía: Ivan Castaneira / Agencia Tegantai

Las jóvenes:

Nashly Alvarado, socia de la Asociación Yuturi Warmi

Nosotras nos dedicamos al campo. A la siembra de plátano, yuca y cacao, que son el sustento de las familias de la comunidad Serena. Las mujeres Yuturi nos organizamos para salvar esta belleza que vemos, para que no entre la minería y nos destruya.

Estamos luchando para que no destruyen nuestra Madre Naturaleza, porque si es que ingresa la minería, el futuro de nuestros hijos, dónde va a quedar. Claro que otras personas dicen es mi terreno, yo puedo vender y hago lo que sea. Ellos no piensan en el futuro de sus hijos. Y los hijos dicen esa es mi parte del terreno que me dio mi papá. Si destruyen nuestra Madre Naturaleza nosotros en qué vivimos, o sea, quedamos todo contaminado. Luego nos dan las enfermedades que no podemos curar. Estamos luchando en contra de la minería, para que no puede ingresar acá, porque nosotros somos las defensoras de la selva.

A mí me gusta jugar futbol, siempre me ha gustado, desde niña, hasta que mi cuerpo avance lo seguiré haciendo. También voy a la chacra. En mis tiempos libres lo que me gusta más es dormir. Y me gusta cuidar a mi bebé.

Leyla Cerda, socia de la Asociación Yuturi Warmi

Las artesanías son naturales. Esta es de chucumuyu. Esta es la shiguangumuyu. Y esta es la chira. Está tejido con pita. El hilo es pita. Y todo esto se consigue aquí, en la selva. Todo es natural.

También un poder que tenemos es la lanza. Es una herramienta que nos facilita el cuidado. Es una protección para nosotras.

Las Yuturi Warmi:

Elsa Cerda, presidenta de la Asociación Yuturi Warmi

Nosotras nos reunimos cuando escuchamos que a la comunidad estaban entrando unos mineros. Ellos querían conversar con el presidente de Serena, él ya había querido que entre la minería con las maquinarias. Nos dijeron a las mujeres nuestros familiares, qué pasa, aquí tienen un territorio tan hermoso. Da frutas, da plantas, la selva nos da de comer y ustedes piensan destruir. Nosotras nos pintamos, nos pusimos nuestras ropas, cogimos nuestras lanzas. Así vamos nosotras a las reuniones, es para que sientan que somos poderosas, tenemos algo fuerte en nuestros cuerpos, somos valientes, que nos reconozcan que somos kichwas y defensoras de la naturaleza. Los mineros nos dijeron no queremos conversar con ustedes. Nosotros queremos conversar solo con el presidente. Entonces yo me puse adelante como líder. Les dije el señor presidente hace las cosas que nosotras ordenamos. Así formamos nuestra organización de mujeres guardias del territorio. Sacamos los estatutos y empezamos a trabajar como Yuturi Warmi.

Hicimos un emprendimiento, enseñamos a las mujeres a hacer aretes, manillas, collares, también hacemos utensilios como platos, cucharas, vasos. Estamos dando cursos a las mujeres porque no queremos que pase como en otras comunidades. Sino tenemos un dinero extra para sostener a la familia, entonces viene la minería. Las Yuturi Yarmi están muy felices porque al mes unos 30 o 40 dólares es una ayuda. Les enseñamos a las mujeres que tenemos que cuidar a la Madre Naturaleza, y defender con mucha fuerza nuestro territorio.

De la guardia indígena Yuturi Warmi somos 30 mujeres, comenzó aquí para luchar por nuestro territorio. Vamos a las ciudades en representación de nuestra comunidad. Estamos las primeras mujeres que enfrentamos a la empresa minera, somos reconocidas en todo el mundo. Como guardia indígena nosotras cuidamos. Hay un control. Si viene gente desconocida que no es de aquí, no le permitimos pasar. Estamos muy alerta en especial por el problema de la minería.

Río debajo de nuestra comunidad es un desastre fatal. Es una pena. De llorar. Estamos muriendo en vida. Eso no queremos que pase en nuestra comunidad. Es un dolor grande ver como esas mineras van destruyendo no solo la selva, sino los ríos. Ya no podemos comer los peces del río porque están contaminados. No podemos bañarnos. Nuestros hijos están con enfermedades.

Tengo una hermana que es socia de Yuturi Warmi, ella trabaja en el hospital, pasa más en emergencia. Dice a diario llegan las mujeres que han estado en las minas de Yutzupino. Llegan con full infección. Hecho pedazos sus úteros, por el mercurio y la suciedad en la que pasan. Está feo, feo naña, me dice que nuestras mujeres ni siquiera pisen por allá. Y con toda razón, no tenemos que permitir en nuestra comunidad para nada la minería. Sabemos que en nuestra comunidad hay una concesión para gran minería. Aquí así venga el Presidente de la República, quién sea que venga, estamos unidos todos, aquí vamos a morir defendiendo nuestro territorio.

Fotografía: Ivan Castaneira / Agencia Tegantai

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